martes, 31 de enero de 2012

Ateísmo 2.0 por Alain de Botton

Tuve la suerte de poder compartir algunos encuentros informales con Alain de Botton en su visita a Madrid hace unos diez años cuando tuve la fortuna de ser becario de la Fundación Residencia de Estudiantes. Su inteligencia, educación y cultura fueron aspectos de su personalidad que me impresionaron y que siempre llevaré conmigo, como los recuerdos de mis encuentros con otros grandes intelectuales como Claudio Magris, Jorge Semprún, o Vikram Seth.

Su explicación de cómo Proust puede cambiarte la vida me impresionó y divirtió bastante. Casualmente, una década más tarde me encuentro con una charla para la famosa plataforma TED que siento haber escuchado en el momento preciso para mí. Quizás para alguien más.

Adelanto que su charla no va a gustar a nadie, ni a ateos, ni a religiosos. A nadie con una mentalidad rígida, incapaz de confrontar de modo pacífico la diferencia. Pero esto creo que es lo interesante de su charla, que estimula a (re)pensar sobre las estructuras mentales de la felicidad humana.

Su propuesta es la creación de un ateísmo 2.0, un ateísmo que abandone el nihilismo y que obtenga aquellas ventajas que a lo largo de la historia de la humanidad nos han ofrecido las diferentes religiones.

Algunas de sus ideas o propuestas para llegar a este nuevo ateísmo son:


  • Sustituir las escrituras sagradas por la cultura y la educación
  • Reutilizar las estructuras repetitivas de la religión (rituales) para la reflexión sobre aquellas verdades que nos hacen felices o consideramos útiles
  • Dejar la exposición meramente informativa por una más parecida al sermón o la prédica, puesto que los ateos son seres humanos y también necesitan la orientación, la moralidad y el consuelo que suelen ofrecer las religiones.
  • Volver al uso del calendario para estructurar nuestro tiempo, nuestros ciclos y sincronizar encuentros con personas o ideas.
  • Redescubrir el valor de la oratoria, de la expresión oral de los mensajes de un modo convincente
  • La implicación del cuerpo, lo gestual, en la reflexión de las ideas filosóficas
  • Abandonar la idea contemporánea del arte por el arte o que el arte no necesita explicación, que se explica a sí mismo, por una concepción simbólica o didáctica del arte: el arte en la religión es propaganda, educación, transmisión de una visión moral del mundo. Los ateos pueden usar el arte como comunicación.
  • La organización colectiva es parte del éxito de las religiones. Los individuos aislados tienden a la depresión y a la incapacidad para lograr comunicar cambios sociales si no son seguidos o son parte de una organización social.
En fin, ideas provocadoras que estoy seguro de que no gustarán ni a religiosos ni a ateos contumaces, pero que quizás responden a verdades últimas de la naturaleza humana. Alguno va a decir que esto no es ateísmo 2.0 sino espiritualismo 2.0, o religión descafeinada. Y quizás tenga razón. Sólo hay que observar la organización sectaria de movimientos que se proclaman ateos para volver a observar todos los rasgos de una religión organizada. Pero no es menos cierto que sin el respeto mutuo, la educación que permite el disenso respetuoso, no es posible la convivencia pacífica entre creyentes diversos o creyentes y ateos.

Os dejo a Alain de Botton, lo explica mejor que yo:


domingo, 29 de enero de 2012

Corrupción en Izquierda Unida

A estas alturas a nadie le sorprenden los casos de corrupción que salpican a todos los partidos a izquierda y derecha, en el centro y en la periferia estatal: el caso Palma Arena y Gürtel del PP, los fondos de reptiles  andaluces y otras trapisondas del PSOE en todos lados, la voracidad de los nacionalistas de todos los colores y regiones.

Pero al indignado, al 15M, si no a todo, a buena parte, siempre les queda la excusa de Izquierda Unida, como último remanente moral de la izquierda, aunque todo sea insistir en las soluciones ya probadas como ineficaces y origen del problema: intervención del Estado en la economía, estatalismo, gasto público.

Lo que hay que dejar bien claro es que tampoco ellos son ejemplo de nada, ni dentro ni fuera de su lógica política estatalista. Leo con estupefacción una noticia que ha pasado algo desapercibida este fin de semana por la cual la Seguridad Social y Hacienda reclaman 2,4 millones a Izquierda Unida en Madrid. La noticia, publicada el pasado viernes en un medio que está lejos de ser considerado precisamente de derechas, el diario gratuito 20minutos, viene firmada por D. Fernández, merece la pena ser reproducida en su integridad:

La Agencia Tributaria y la Seguridad Social han empezado a embargar las cuentas de las asambleas locales y municipales de Izquierda Unida (IU) Comunidad de Madrid (los militantes de base) por las deudas que acumula la dirección regional, presidida por Gregorio Gordo. IU debe 1,4 millones a Hacienda y un millón a la Seguridad Social por no pagar las cotizaciones de los trabajadores en nómina del partido.


Algunas asambleas se han quedado sin recursos económicos. Varias de las asambleas perjudicadas han pedido por escrito al coordinador federal, Cayo Lara, que tome cartas en el asunto. "El importe embargado supera los 100.000 euros, y ha dejado a algunas de las asambleas sin recursos económicos para poder hacer frente al pago de locales y gastos corrientes". En la capital, asambleas como Vicálvaro, Moratalaz, Arganzuela, Tetuán y Usera, y en la región, las de Majadahonda o Las Rozas, han visto cómo sus cuentas eran embargadas o bloqueadas. "Curiosamente, no eran las asambleas embargadas las que tenían deudas con la dirección regional. A nosotros nos han bloqueado todo el dinero, más de 3.000 euros", explica a 20 minutos un portavoz de una de las asambleas afectadas.


"Hacienda y la Seguridad Social están embargando todas las cuentas con el mismo Código de identificación fiscal (CIF), ya que todas las asambleas lo comparten. IU Madrid tiene una personalidad jurídica propia distinta al del resto de federaciones", explican en la secretaria de finanzas nacional.


Mientras que los militantes tachan de "opaca, dejadez de funciones y falta de diligencia a la dirección regional", fuentes de la Ejecutiva madrileña aseguran a este diario que se pedirán explicaciones y responsabilidades "por la quiebra económica" en la que se encuentra el partido en Madrid. Y que se exigirán este próximo lunes, cuando se reúne la Ejecutiva regional con Gregorio Gordo a la cabeza.


Un portavoz oficial de la dirección regional reconoció la deuda, que calificó de "histórica" debido a los descalabros electorales que ha sufrido IU y que han reducido notablemente sus ingresos. "Ya se está pagando la amortización de la deuda y se está al día en los pagos a la Seguridad Social y a Hacienda".


212.326 euros sin acreditar
No es el único problema financiero que acosa a IU Comunidad de Madrid. La Cámara de Cuentas ha descubierto irregularidades contables e incumplimientos en la Ley Electoral en las cuentas de IU. Un informe que fiscaliza la contabilidad electoral de los comicios autonómicos de mayo de 2011 revela que IU no ha justificado debidamente 212.326 euros en gastos electorales.


Además, IU tampoco acreditó el pago de un importe de 164.071 euros como gastos derivados de la campaña electoral. Como ejemplo, la Cámara de Cuentas asegura que un proveedor facturó gastos a IU por valor de 37.781 euros, pero no se remitió información al respecto, incumpliendo así la ley. "Las cuentas son opacas y no sabemos qué son esos gastos irregulares. Es necesaria una comisión de finanzas para aclararlo", señala un miembro de la Ejecutiva regional.


El marido de la diputada
IU Comunidad de Madrid se gastó 551.383 euros en la campaña electoral autonómica de mayo de 2011, según la Cámara de Cuentas. De todo ese dinero, 278.569 euros (el 50,5% del total) lo facturó la empresa Berga Comunicación y Desarrollo, propiedad de Juan Berga, esposo de la diputada autonómica Libertad Martínez, responsable electoral de la campaña de IU en la región. Berga fue expulsado de IU. La dirección regional asegura a este diario que todo es legal y que la formación siempre contrata a proveedores que "trabajan muy bien".

Por si esto no fuera suficiente, a finales del mes de diciembre salieron a la luz, por imposición del Banco de España en un ejercicio de transparencia, las retribuciones de las cúpulas de las entidades que han recibido fondos del Estado. Esta información ha permitido saber la oportunidad de ganar dinero que para muchos viejos políticos -y algunos que siguen ocupando cargos públicos- ha supuesto la conversión de las cajas en bancos, tal como explica hoy el diario El Mundo en un extenso reportaje que publica el suplemento Mercados.

Lo más sorprendente es que en grupos de cajas de ahorros que han recibido respaldo público aparecen con notable frecuencia retribuciones de consejeros que superan los 400.000 euros y, en algún caso, que sobrepasan el medio millón.

Es el caso de José Antonio Moral Santín. Histórico diputado de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid que encontró acomodo primero en Caja Madrid y ahora también en Bankia y en su matriz, el Banco Financiero y de Ahorros. 

Según la información publicada por estas entidades, Moral Santín obtuvo una retribución global en el año 2011 de 526.000 euros. Así, percibió 278.000 euros del Banco Financiero y de Ahorros y otros 231.000 euros de Bankia. Caja Madrid le aportó 17.000 euros antes de que se incorporara al BFA.

Creo que los datos objetivos hablan por sí solos y no necesitan mucho más comentario. Los sindicatos amarillos CCOO y UGT, sindicatos verticales del régimen partitocrático, son los principales culpables de las dificultades que encuentra la contratación de trabajadores y por tanto, del paro que asola al país, y son, junto con IU, instituciones que sólo representan a sus cuadros y las subvenciones y prebendas con las que viven. Si uno quiere seguir siendo de izquierdas, está en su derecho de seguir equivocado, pero si tiene un mínimo de decencia y coherencia, deberá concluir que sindicatos y la marca electoral de los comunistas del PCE hace tiempo que dejaron de representar a la clase trabajadora, si es que alguna vez lo hicieron.

jueves, 26 de enero de 2012

La concepción islámica del dinero es libertaria (o casi)

En algún otro post hemos comentado la extraña relación de paralelismo que existe entre la concepción islámica del dinero y la que tenemos los libertarios partidarios del patrón oro.

Esta clase del Sheik Imran Hosein, vuelve sobre el tópico y quisiera compartirla con todos para tener una visión más ponderada del Islam. Si dejamos a un lado las referencias coránicas y la idiosincrasia de los países árabes y la cultura islámica, lo que viene a decir en términos simples y perfectamente entendibles es que para el mundo islámico clásico el dinero era materias primas, commodities, que servían para los intercambios comerciales, medida para el cálculo del valor y como medio de atesoramiento del valor por su incorruptibilidad (o resistencia al tiempo) y fácil divisibilidad. Citando al Profeta Mahoma, para el islam clásico el dinero era el oro, la plata, los dátiles, el trigo, la cebada y la sal. Idealmente los metales preciosos, pero ante su falta o escasez, aquello que se podía almacenar durante tiempo y cambiar por otros productos. Para el Islam el cambio de dinero por dinero con interés es riba, usura y es pecado (haram), porque su uso sistemático desposee a los más pobres de sus propiedades y enriquece más a los ricos. Es interesante que para esta cultura surgida en un pueblo de pastores nómadas y agricultores no se cuestiona la propiedad privada, sino el uso de la usura, esto es, la devaluación de la riqueza atesorada por el dinero. Los economistas criticarán la visión demasiado simple de ver todo préstamo como usura o la visión de la economía y el comercio como un juego de suma cero (carecen de la visión subjetivista del valor que ha desarrollado la teoría austríaca por una visión metafísica o revelada del valor) pero, con todo, da en el clavo en algunas cuestiones esenciales, al menos para los libertarios.


A partir de estos principios, el Sheik analiza el sistema monetario internacional a partir de la creación del modelo de banca central (Banco de Inglaterra y la Reserva Federal) y el progresivo abandono del patrón oro por la moneda fiduiciaria lo que considera el arma más potente del Anticristo (Dajjal) el imperio. Muy sabiamente critica no sólo el papel moneda, sino lo que ha de venir tras la ecatombe financiera que se está gestando (el fin del dólar como divisa de referencia internacional), la creación del dinero electrónico, que permitirá trazar todas nuestras transacciones y evitar el anonimato en el uso del dinero. En este esquema monetario no sólo se está produciendo la mayor estafa a nivel mundial y la mayor transferencia de riqueza de las masas a una élite imperialista, sino las bases de nuestra esclavitud. La respuesta, en palabras de un hombre religioso no puede ser otra, es la vuelta a la moralidad islámica. Si nos sustraemos de toda explicación metafísica, tiene razón en decir que las únicas riquezas reales son los alimentos, los recursos naturales, y la vuelta al patrón oro o bimetálico, que en el mundo islámico remite al dinar de oro y el dirham de plata. La única respuesta posible es salir de la lógica del sistema sostenido en deuda a nivel supranacional (el dólar y el euro), nacional (la deuda pública) y privada (deudas de empresas y particulares) y volver a uno sostenido en riqueza real atesorada, ahorros (tierras fértiles, commodities y oro). Lejos de una llamada a la autarquía o al decrecimiento, una vuelta a la racionalidad y ética económica debe partir del reconocimiento de este error o crimen que es vivir a costa de los demás, de su esclavitud.

Independientemente de lo que opinemos cada uno de la religión musulmana, y si obviamos los tonos judeofóbicos de su discurso (hay que diferenciar la élite financiera, independientemente de su credo o fe y el pueblo israelí o los judíos, víctimas igual que todos los demás de esta estafa monetaria) creo que su visión económica es de interés y quizás remita a una verdad moral última: nadie tiene derecho a desposeer a otra persona de sus propiedades legítimas, nadie tiene el derecho a sojuzgar y someter a otro mediante la deuda y la usura, mediante la estafa o el engaño, nadie debe cambiar los acuerdos contratos libremente acordados entre dos partes. Nuestro sistema financiero y bancario es una gran estafa masiva que nos está desposeyendo de nuestra riqueza mediante la inflación y la reserva fraccionaria, y esto es evidente a cualquier persona racional y ética. Y lo que es peor, está sellando las bases de nuestra esclavitud, el fin de nuestra libertad. Salam al'Islam.

miércoles, 18 de enero de 2012

Clases sociales: Clase Económica, Política y Pretoriana

Mucho se ha hablado o escrito sobre la división de las sociedades presentes o pasadas en clases, en castas o estamentos. En los años en los que el marxismo estaba más presente en los análisis sociológicos, se hablaba de clases de poseedores y desposeídos. Pero con el avance de la propiedad privada -especialmente la inmobiliaria- y el consumismo en todo occidente, esta retórica no describía de modo completamente acertado las sociedades avanzadas. Se pasó entonces a dividir nuestra sociedad en una triple escala de clase alta, media y baja en función de la renta disponible por cada persona.

Ahora un lugar común es la desaparición de la clase media y del "Estado del Bienestar", o del "American Dream" estadounidense. Lo que para algunos nos estaría retrotayendo a la dialéctica marxista de la lucha de clases y la necesaria redistribución de la renta basada en la falacia de que el juego económico es de suma cero (si unos no tienen es porque otros les han quitado su parte de la tarta, que es la suma total de la riqueza existente o creada).

Sin embargo, este análisis cuantitativo, nos habla de cuanto se compensa a cada actor social y nada nos dice del cómo y por qué son compensados cada uno de estos actores.

La teoría libertaria nos sigue hablando de clases en la sociedad pero la divide en al menos dos o tres: la económica, la política y la pretoriana. Las ideas que expongo no son mías y son una paráfrasis del artículo que he encontrado en la interesante web libertaria de Lew Rockwell. Son ideas que ya se encuentran en las obras de Murray N. Rothbard y otros libertarios, pero que están expresadas de un modo muy claro en el artículo al que me refiero y parafraseo en esta entrada, firmado por Pete Kofod.

La clase económica sería lo que se conoce también como sector privado. Aquel conjunto de personas que libremente y de modo voluntario ofrece productos y/o servcios que otras personas adquieren voluntariamente en un mercado regido por la oferta y la demanda. Capital, recursos empresariales y humanos se coordinan de modo espontáneo para cubrir la necesidades demandadas por el mercado.
Según este punto de vista, lo que define la pertenencia o no a esta clase no es la cantidad de dinero o riquezas que acumule cada actor implicado como su participación en un mercado libre y abierto. Empresarios y empleados que producen y venden sus productos y servicios a otros particualares o empresas conformarían la clase económica o productiva de un país. Esta clase ha sido la mayoritaria proporcionalmente en aquellos países económicamente más avanzados y potentes del mundo.

La clase política sería lo que se conoce también como sector público. Al igual que la clase económica su pertenencia de clase no viene definida por la cantidad de ingresos que perciben, sino por el modo en que lo obtienen. Mientras que la clase económica obtiene su riqueza en los intercambios libres y voluntarios de los mercados abiertos, la clase política utiliza la coerción y el engaño para obtener sus objetivos económicos. Estos engaño y coerción puede hacerse de modo directo o de modo indirecto a través de gente apoderada para ejercerlos.

La estratificación de la clase política incluye, obviamente, y en primer lugar a los ladrones y asaltantes ocasionales que uno se puede cruzar cualquier día por la calle. Pero en cuanto a importancia, por su sistematicidad en su expolio, hemos de incluir a quienes dan nombre a su clase, a los políticos, sean estos cargos electos, por designación o por lo que en países capitalistas avanzados no se entiende bien, por oposición.

Dentro de la clase política tenemos que incluir no sólo a todo el funcionariado, subclase de por sí en los países europeos del Bienestar del Estado (que no viceversa), sino toda una clase de lobbyes y empresas que cabildean en las esferas del poder para lograr prebendas, privilegios y subvenciones otorgadas por los diferentes estratos de la clase política: desde bancos que financian campañas políticas a cambio de rescates multimillonarios cuando entran en pérdidas, a grandes empresas o sectores productivos asociados en forma de cartel que amenazan con lanzar al paro a miles de trabajadores si no logran una subvención pese a dedicarse a actividades que dejaron de ser rentables o productivas, a toda clase de asociaciones que viven a costa del erario público como el sindicato de la patronal, los sindicatos estatales que dictan la legislación laboral, la Iglesia católica y en menor medida otras confesiones religiosas de España, asociaciones de todo tipo con agendas políticas muy determinadas y que reciben dinero público mediante subvenciones y contratos públicos (feministas, antiabortistas, ecologistas, industria petrolera y del gas, gays, asociaciones y colegios religiosos concertados, ONGs, empresas y empresitas a las que compra y contrata la administración mediante enchufe, dedo y comisión, etc.).

En países que en realidad nunca pasaron de países en vías de desarrollo, este suele ser un sector hiperdimensionado. En España se calcula que más del 50% de la actividad comercial del país está dominada de modo directo o indirecto por el sector público. Si una empresa privada ejerciera dicho porcentaje de la actividad económica de un país, ¿qué opinaríamos? ¿Por qué deberíamos considerar diferente el oligopolio o monopolio del estado?

Curiosamente, vemos que los miembros de esta clase política suelen moverse siempre entre estos tres subgrupos: los políticos en sí y funcionarios, los lobbys, cabildos o grupos de presión, y las empresas que viven de contratas públicas, generalmente sin ofrecer un producto o servicio realmente demandado por el sector privado. Todos los casos de corrupción que observamos en España se producen aquí. Poca gente, sin embargo señala el origen de la misma, que no es tanto moral o ética, sino estructural. Del mismo modo que la humedad hace proliferar los champiñones, los presupuestos públicos abultados generan corrupción. Porque la primera corrupción es el presupuesto público abultado, la sustracción a clase productiva y desviación de los recursos que serían mejor aprovechados en consumo, ahorro e inversión por la clase económica. Una superficie seca, soleada y aireada no enmohecerá nunca, como unos presupuestos públicos pequeños, ajustados y transparentes harán muy difícil la corrupción.

La ineficiencia subsidiada, la destrucción o impedimento a la creación de activos y la confiscación de la propiedad son sólo algunos de los efectos perniciosos de la clase política ejercidos por la fuerza sobre la clase económica. En resumen, el poder de negociar pasa del comprador, en el caso de la clase económica, al vendedor, en el caso de la clase política. Como se puede imaginar esto crea toda clase de dislocaciones de recursos e incentivos perversos en las empresas que deberían regirse tan sólo por la voluntariedad de entrar en los mecanismos de los mercados libres sujetos a la oferta y la demanda, y no por las distorsiones que crean los dictados de la clase política. Conforme la economía, gracias al trabajo, ahorro e inversión de una población creciente y las nuevas tecnologías han incrementado su productividad, las intervenciones de la clase política en todo el mundo han ido creciendo del mismo modo, pudiendo afirmar que los mercados total o relativamente libres son una excepción comparados con los intervenidos por los poderes públicos.

Dado que este intervencionismo en la clase económica no se da buen grado, no es voluntario, sino forzado, la clase política necesita que buena parte de su gasto vaya hacia una serie de agencias y organismos regulatorios, confiscatorios que implementen por la fuerza sus objetivos. Estos organismos encargados de llevar a cabo la violencia estatal serían una cuarta subclase de la clase política, aunque, como bien señala Pete Kofod, su desarrollo ha sido tal, al menos en los Estados Unidos, que considera que nos encontramos ante una tercera clase autónoma, la clase pretoriana.

La clase pretoriana, como se puede imaginar, está compuesta por todas las fuerzas de seguridad y orden público, así como el ejército, incluido el ministerio de "defensa" y todos los cuerpos funcionariales encargados de la implementación forzosa de la ley (inspectores de hacienda, fiscales de estado, funcionarios de prisiones, servicios sociales y de tutela de menores, etc.). Su función principal es el mantenimiento del orden y funcionar como fuerza o presencia intimidatoria en las relaciones de la fuerza política con la clase económica.

Conforme la clase pretoriana asciende en importancia en la sociedad, el mensaje que se transmite, aunque sea de modo tácito, es que todas las actividades que suceden en la clase económica se producen bajo su consentimiento o permiso. La clase pretoriana goza por esta razón de una gran autonomía puesto que tiene el monopolio legítimo o legal del uso de la violencia y es el encargado de la ejecución de todas las normas, leyes, regulaciones dictadas por la clase política o por sí misma en los ámbitos cada vez maoyores en los que alcanza autonomía.

Los miembros de la clase pretoriana suelen reclutarse dentro de su ámbito natural de socialización -la misma familia- o en los estratos más bajos de la sociedad, dándoles la oportunidad de acceder a unos recursos que, de otro modo, les hubiera sido difícil lograr por medios económicos o políticos. En el proceso de entrenamiento e indoctrinamiento se hace énfasis en el bienestar colectivo y se desincentiva el pensamiento independiente o la crítica, reforzando las estructuras jerárquicas típicas de una cadena de mandos. Esta socialización crea un grupo compacto, con una identidad propia que, a jucio de Kofod presentaría las siguientes características:

  • Ver a todas las personas conforme a una posición o grado de amenaza real o potencial. Es decir, una visión conflictiva de la realidad, lo que predispone a la acción violenta.
  • Una socialización tendente a ser cerrada y endogámica entre ellos y sus familias.
  • Se considera la lealtad como el mayor honor. Esto lleva a que el corporativismo tienda a tapar y cubrir los errores o deslices de los compañeros de armas, la justicia se imparta de modo interno.

Aunque en las sociedades relativamente pacíficas y prósperas la clase pretoriana lleva una vida discreta como un subgrupo dentro de la clase política, conforme la clase política se vuelve más y más voraz, surgen los problemas de orden público y se requiere más y más su presencia y visibilidad.

Esta visibilidad y creciente preponderancia cumple la función de que la clase política pueda demostrar a la clase económica la decisión de llevar a cabo sus objetivos de un modo más visible. Se le conceden privilegios y facilidades para ellos y sus familias.


Otro cambio de esta visibilidad sucede en el cambio de los uniformes, cada vez más oscuros e intimidantes en sus complementos de uniforme combate: cascos, guerreras, chalecos antibalas, protecciones, botas militares, armas, galones o placas. Todos estos atributos sirven para reforzar su aspecto fiero y distintivo y mantener una intimidación de baja intensidad, lista siempre a ser de mayor en cuanto la ocasión lo permita. Aunque Kofod se refiere al caso estadounidense, la tendencia a una mayor militarización de los cuerpos de policía se observa igualmente en España, donde cuerpos locales como los Mossos d'Esquadra o la Ertzainza, o la Policía Nacional y hasta municipal, crecientemente pueden verse con uniformes antidisturbios por las calles.

Conforme la influencia de la clase pretoriana sube, así lo hace el tanto por ciento de recursos que consume. En equipamientos, transportes, entrenamientos, relaciones de colaboración entre cuerpos distintos. La prueba de esto en España se ve en que el nuevo gobierno de Rajoy, pese a los recortes de gastos y subidas de impuestos anunciados, ha congelado la oferta pública de empleo en todas las categorías menos en las de seguridad pública e inspección de hacienda y no ha tenido reparos en gastar casi millón y medio de euros en botes de humo y gases lacrimógenos según se lee en los anuncios del BOE del 31 de diciembre de 2011.

Como la ociosidad es mala consejera, estos cuerpos están siempre en busca de enemigos reales o potenciales o ejercitando sus habilidades marciales en entrenamiento. Para Kofod, Estados Unidos estaría en estos momentos desarrollando esta clase pretoriana a niveles peligrosísimos, no ya para las zonas invadidas por sus tropas, sino para la propia ciudadanía americana (2012 National Defense Authorization Act y el control sobre los medios y la voces críticas, incluída la libertad de internet con la excusa de los derechos de autor). El gasto militar se ha disparado en las últimas tres décadas y es buena parte del gasto brutal que está poniendo la economía de los Estados Unidos en solfa. En Europa, al ser territorio ocupado tras la segunda guerra mundial, nos obligaron a deshacernos de buena parte de nuestros ejércitos coloniales para desarrollar los mecanismos internos de control de la población mediante el Hiperestatismo que se ha dado en llamar el Estado del Bienestar. Pasamos de ser países colonizadores a países (auto)colonizados.

El caso de España tiene sus características particulares, porque no hizo falta la intervención de ningún ejército extranjero en principio. Franco mandó el ejército colonial español contra su propia población para asegurar los privilegios de la clase pretoriana. La intervención de las fuerzas internacionales perdedoras de la segunda guerra mundial (comunistas y fascistas) y la posguerra, sólo dejó allanado el camino para los pactos de Franco y Eisenhower para establecer bases militares americanas en nuestro suelo soberano, y converger, antes y tras la muerte del dictador, con el resto de la Europa socialdemócrata en un proceso guiado por la CIA y la socialdemocracia alemana (el amigo Brandt y su fundación Friedrich Ebert) a través de Su Majestad el Rey. En 1975, perdimos nuestras últimas colonias a favor de otro socio preferente de los estadounidenses, Marruecos, y nuestro número de funcionarios creció desde entonces un 100% cuando nuestra población sólo aumentó en menos de un tercio, nuestra industria se desmanteló y nuestro crecimiento se vinculó al sector servicios, al ladrillo y la paella aparejados al turismo. El proceso de convergencia con la CEE, luego UE, y el desarrollo autonómico sólo ha hecho reforzar la pérdida de soberanía nacional de este país intervenido y autocolonizado que todavía algunos llaman España y que se ha convertido en la Florida de los Estados Unidos de Europa: naranjas para exportar y jubilados del norte buscando horas de sol y vida barata.

Kofod encuentra esta creciente militarización de la sociedad, especialmente de la norteamericana, preocupante y, por analogías históricas con el Imperio Romano y el Tercer Reich Alemán, la interpreta como una señal de debilidad o decline civilizatorio, como crisis que pagará bien caro la población civil. Por eso hace una llamada de alerta a la clase económica para que identifique cuales son los hitos de esta creciente militarización, y cuales son los puntos de no retorno, para que en la medida de lo posible los resista o desactive antes de su realización o tome medidas para su autoprotección. Las señales de una eventual pérdida de riqueza, libertades personales y hasta vidas humanas que afecten a todos ya se están dando.

Estamos ante un nuevo colapso estatal propiciado por el gasto inasumible que la clase política y pretoriana están comprometiendo a costa de la clase económica. El malestar y la inestabilidad es creciente y sólo harán reforzar las dinámicas hacia la jerarquización autoritaria para controlar las protestas. Sólo hay un camino hacia la paz y la prosperidad y pasa por desmontar el Hiperestado, la estructura que crea y sostiene a las dos clases parásitas, y no por reforzarlo con más impuestos, gastos, déficit y deuda públicos.

lunes, 16 de enero de 2012

Los nietos de la Revolución Cubana

Interesante documental sobre la realidad de Cuba. El estatalismo es el fracaso de la juventud en todas partes. Allí donde es más fuerte, los estados socialistas, peor. Vean, vean:

El falso libertarianismo de la Thatcher y Reagan

Existe un mito dentro de la derecha "liberal" o los conservadores liberales y es el de representar Margaret Thatcher y Ronald Reagan como modelos políticos a seguir en cuanto a lo que a liberalismo se refiere. De un modo bastante acrítico, tanto a derecha como a izquierda, se ha identificado el (neo)liberalismo con la "Revolución conservadora" o las políticas monetaristas de la Escuela de Chicago, el llamado Consenso de Washington.

Si hay un concepto discutido y discutible, parafraseando a quien acaba de dejar atrás la viña destrozada por los cerdos, es el de liberalismo, porque hay tantas definiciones como personas que se dicen liberales o que acusan a otros de ser (neo)liberales.

La acepción que me gusta manejar a mí para liberalismo es la que se rige de modo lógico y coherente a partir de una serie de principios sólidos e irrefutables: respeto irrestricto a la propiedad privada, incluídos para cada individuo su cuerpo y vida, integridad física y posesiones legítimamente obtenidas, y los acuerdos libres voluntarios, o si se prefiere, el principio de no agresión, que están en la base de todas las libertades individuales y económicas que se derivan de estos axiomas.

Yo defiendo como verdadero liberalismo, o al menos como la versión de esta corriente ideológica más coherente, el liberalismo libertario, que, surgiendo del Liberalismo Clásico, se apoya en los desarrollos teóricos de la Escuela Austríaca de Economía y las escuelas del radicalismo político y el anarcocapitalismo, agorismo, etc. Por eso, si va inducir a confusión, prefiero el término libertarianismo, que, pese a ser otro concepto discutido y discutible, puede que acote más el sentido en que uso la palabra liberalismo en esta entrada.


Como ha demostrado uno de los teóricos libertarios actuales más sólidos, el autor de Libertarianism Today, Jacob H. Huebert, los gobiernos de Ronald Reagan no fueron una revolución, y menos una revolución liberal o libertaria. Pese a toda su retórica antigubernamental, Reagan en sus mandatos hizo crecer el gobierno y engañó a los libertarios, a quienes les pidió su apoyo a cambio de casi nada.

Como expone Huebert en su artículo Reagan no fue un libertario por varios motivos: se apoyó en la derecha religiosa americana, que para nada habría aprobado la moral libertaria individualista, como sucedió en la escalada en la guerra contra el narcotráfico o las numerosas intervenciones militares en el exterior (tropas en Líbano, apoyo a Sadam Hussein, intervención en Nicaragua, y el apoyo a la Contra en Irán, entre otras). Lejos de eliminar el reclutamiento como había prometido, lo mantuvo y sostuvo una escalada de gasto militar y en armas nucleares.

Si atendemos a los resultados y no a la retórica a favor de los mercados libres y la contención del gasto público, también se puede observar que su política económica también hizo poco por la liberalización: durante sus dos mandatos las restricciones a la importación crecieron 100%, prácticamente dobló al Presidente Carter en las cifras de gasto y déficit estatal, si no se corrigen estas cifras con la inflación. Porque esa es otra, tampoco redujo la inflación, aunque comparativamente con los setenta, se contuviera su crecimiento. Sus políticas monetaristas fueron opuestas a la restauración del patrón oro, y la estabilización monetaria, lo que ya habría bastado para no incluir a Reagan entre los liberales, al menos no entre los liberales libertarios o de la Escuela Austríaca. La Reserva Federal siguió imprimiendo a lo loco igual durante sus años.

Otro de los mitos pseudolibertarios del mandato Reagan fueron las bajadas de impuestos. Con ese eslógan ganó las elecciones, pero de nuevo la realidad viene a desmentir la retórica, puesto que bajar los impuestos mientras se aumenta el gasto es una tomadura de pelo al contribuyente: lo que no se paga en impuestos se paga en aumento de la inflación o aumento del déficit y la deuda pública, lo que es simplemente aplazar el pago de impuestos a las generaciones futuras junto con los intereses y la pérdida del poder adquisitivo aparejado. Lo peor de este lugar común, es que, de hecho, Reagan sí subió los impuestos en determinados tramos, y lejos de eliminar la Seguridad Social, obligó a los trabajadores a pagar más por sus seguros.

Y en lo que se refiere a las desregulaciones, aquello más positivo que se puede reconocer en sus mandatos, las que se llevaron a cabo fueron la implementación de políticas ya comenzadas y diseñadas, irónicamente, al final del mandato Carter, quien ha pasado, pese a esto, por ser el presidente más socialdemócrata de los Estados Unidos hasta la llegada de Obama: industrias del petróleo, gas, aerolíneas y transporte por carretera.

La conclusión de Huebert es clara: los años de Reagan fueron malos para la libertad y el libertarianismo  o liberalismo libertario, pues fueron una restauración de los valores conservadores asociados al militarismo, el nacionalismo proteccionista, apoyada en el monetarismo de la Escuela de Chicago y el mercantilismo amigo de las corporaciones, para nada en los mercados libres y verdaderamente desregulados.

Los libertarios que simpatizaron al comienzo con la retórica de Reagan, o bien se amoldaron al establishment -caso de la esfera del Cato Institute bajo la financiación de los magnates del petróleo Koch- o bien se apartaron desilusionados al ver sus aspiraciones sumidas en el déficit público rampante. Que sus políticas fueron malas para libertad quedaría demostrado por el aumento brutal del gasto público y el intervencionismo estatal durante los mandatos republicanos posteriores de los Bush.

Quizás la única virtud que se le pueda ver a todo este periodo y es algo que Huebert pasa por alto en su artículo es que este aumento del gasto tuvo aparentemente una consecuencia buena: empujó a al URSS a acometer un esfuerzo de gasto similar en una economía mucho menos productiva, lo que provocó, en última instancia, el colapso del gigante soviético y del bloque del Pacto de Varsovia bajo su control. ¿Hasta qué punto la amenaza de la Unión Soviética era real para occidente en los años 80 y no una excusa para mantener el gasto militar? Supongamos que esta amenaza fuera más real que retórica o que antes del colapso soviético se sintiera, ante falta de más información, como tal. Con el fin de la Guerra Fría este enorme gasto militar tendría que haberse reducido drásticamente, sin embargo, Estados Unidos buscó la excusa del terrorismo islámico o la crisis sistémica del sistema fianciero para mantener esta escalada del gasto público -no sólo militar- que ahora esta amenazando con el colapso de los estados occidentales a los dos lados del Atlántico.



Con respecto de Margaret Thatcher se puede decir otro tanto. Vuelta a poner de moda recientemente por la pelicula The Iron Lady (Phyllida Lloyd, 2011), fue la contraparte británica de Reagan. También ha sido defendida como adalid y ejemplo de políticas liberales por un sector de la derecha. Sin embargo, una revisión más cercana a los hechos, lejos de la retórica de los discursos de Thatcher y sus corifeos, puede revelarnos las luces y sombras de la primera mujer en acceder al puesto de Primer Ministro en Gran Bretaña.

La semana pasada fui a ver la película de Phyllida Lloyd espoleado por las malas críticas y reacciones adversas que recibió en el periódico Público. Como drama histórico hecho al gusto actual de mostrar el lado humano de los grandes dirigentes, se puede considerar un filme logrado. El planteamiento dramático del guión (Abi Morgan) está conseguido con efectividad y la interpretación y caracterización de Meryl Streep merecerá un Oscar con toda seguridad.

La película se centra aspectos personales, emocionales, familiares, privados, de la personalidad y vida de la dirigente, pero pasa, creo que inteligentemente, por encima de los fárragos de la política real y la ideología de Thatcher. Un drama de este tipo no tiene tiempo material para ahondar en cada uno de los episodios de la política de los tres mandatos thatcheritas, episodios que merecerían una película por sí solos (la crisis y recuperación económica, los problemas de orden público, las privatizaciones, los recortes sociales, el enfrentamiento a los sindicatos y los mineros, la guerra de las Malvinas, su lucha contra el terrorismo del IRA, las intrigas dentro de su partido para derrocarla, etc.).

Formalmente, ninguna pega a la película. Ahora, en cuanto a los contenidos políticos o ideológicos, estoy hasta cierto punto de acuerdo con la crítica que ve el feminismo de la Thatcher traído por los pelos. Fue una mujer de carácter, individualista, pero de ahí a que fuera feminista o un modelo para las feministas, va un trecho. Para bien o para mal, Thatcher no fue una feminista, por mucho que tuviera que luchar y sobreponerse contra el machismo de su sociedad. Su relativo feminismo, como su relativo liberalismo fue producto de la necesidad de los tiempos que le tocó vivir más que fruto de ningún convencimiento ideológico.

Quizás junto con medidas económicas exitosas y liberalizadoras como el control de la inflación y la desregulación de los mercados financieros, la flexibilización laboral, las privatizaciones de empresas públicas ineficientes y recortes o eliminación de subsidios, el énfasis en los mercados abiertos, lo mejor sea su concepción de la virtud individual, la independencia y la responsabilidad que la libertad supone. Se nota, a diferencia de Reagan, una influencia de su lectura de la obra de Hayek, Camino de Servidumbre y sólo ese detalle hace que la prefiera sobre el americano. Su desconfianza hacia el Estado como buen gestor de la economía quizás proceda de ahí y su victoria sobre los sindicatos mineros es meritoria. Otra herencia positiva desde un punto de vista libertario quizás sea su euroescepticismo, su crítica a  la proliferación de un poder público centralizado supranacional en Europa.

Por lo demás, se le puede acusar de los parecidos defectos que a Reagan. Su política económica dependió del monetarismo y su lucha contra el gasto y el déficit no se aplicó de modo coherente a la hora de recuperar las Malvinas. Sus concepciones y políticas moralistas y conservadoras contra el crimen y el desorden escondían tics autoritarios y xenófobos sobre la raza, la inmigración o la homosexualidad y la familia. Partidaria de la pena de muerte, de la censura audiovisual, también estuvo en contra de facilitar el divorcio.

El liberalismo económico relativo -pese a todo, su énfasis en combatir la inflación no le permitió acabar con las cifras de paro- acabó empañado por las revueltas que la aplicación de un impuesto para la financiación local por individuo (Poll Tax), en sustitución de uno progresivo ajustado al valor catastral del inmueble. Un individualismo mal entendido desde mi punto de vista, porque supuso un aumento de los impuestos a la postre y un intervencionismo estatal sobre la financiación local. La revuelta que provocó fue la puntilla a su último mandato, lastrado por las desaveniencias internas y externas.

Un verdadero libertarianismo no puede llevarse a cabo mediante una recentralización del poder que afirme la autoridad del Estado nacional sobre poderes locales o entes privados y ciudadanos.  Los gobiernos de Thatcher, con tener algunos aspectos positivos en sus fines, como la liberalización económica, usó medios que para un liberal libertario no serían los más adecuados. Y como expone Richard Vinen en su Thatcher's Britain, el liberalismo de la Premier británica, tenía poco que ver con el liberalismo clásico del histórico Partido Liberal inglés (p. 288) y que fue más una retórica para atraer a votantes de la coalición de centro conformada por el Partido Liberal y el partido Social Demócrata.

Los que somos partidarios de políticas económicas liberales les podemos encontrar algunos logros a los mandatos de Reagan y Thatcher, pero afirmar que encabezaron una verdadera revolución liberal o un movimiento libertario es ir demasiado lejos. Su mezcla de monetarismo, corporativismo, militarismo, nacionalismo, conservadurismo creo que dejan poco espacio para una definición libertaria de sus gobiernos.

sábado, 14 de enero de 2012

#SanCanuto y el antiprohibicionismo liberal-libertario del P-LIB

El P-LIB se dispone a apoyar durante la semana próxima la popular celebración denominada "San Canuto", en la que anualmente se reclama la legalización del cannabis. En la página de Facebook del Partido de la Libertad Individual hemos recibido alguna crítica por parte de liberales que nos siguen pero que no tienen claros algunos principios.



Los liberales libertarios somos coherentes con un liberalismo integral, al 100%. Nos posicionamos todos los días en economía a favor siempre de un menor intervencionismo estatal y por la reducción y eventual eliminación de impuestos. Nadie podrá decir de nosotros JAMÁS que no seamos liberales serios y coherentes con nuestros principios.

Pero la libertad económica, con ser importantísima y básica para el ejercicio de las demás libertades, no es la única. La lucha contra el prohibicionismo es una lucha que debe verse en un plano más amplio y como decían mis compañeros en sus post a esta noticia, está vinculado al derecho de propiedad del propio cuerpo.

Nadie puede arrogarse el derecho de decidir por un individuo qué o qué no puede entrar en la propiedad más esencial y primaria del ser humano: el cuerpo. Somos propietarios, antes de nada, de nuestro cuerpo, vida y salud. Y nadie, tiene el derecho a constreñir su libertad de movimiento y libre y voluntaria interactuación con su entorno.

Drogas, prostitución, habeas corpus, aborto y eutanasia son campos espinosos en los que todos los días se viola el derecho sagrado a la propiedad de uno mismo y a disponer de este bien como mejor crea. Uno tiene derecho a la autodestrucción si es libremente elegida y esto es algo que los moralistas colectivistas no entienden.

Y esto es tan importante como la bajada de impuestos y la desestatalización de la economía, porque es, última instancia LO MISMO: nadie tiene derecho a decidir sobre las propiedades ajenas. Así que liberal-progresistas o liberal-conservadores podéis criticarnos lo que queráis; nosotros no estamos para convertirnos en un movimiento de masas, sino de individuos convencidos y coherentes con unos principios. Y nos da igual ser 4 o 4000 o 4 millones, lo que nos importa es que somos un grupo de autodefensa del individuo y sus derechos inalienables. Ceder ante vuestros puntos de vista o críticas contra nuestra acción en San Canuto es tanto como ceder ante el colectivismo que todavía os carcome la cabeza y eso nunca.

Porque estamos y existimos para PARAR al colectivismo. Precisamente para disgustar a los restos de colectivismo que todavía queden en vuestras mentes.

viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Libertad de o para, igualdad legal o material, fraternidad o solidaridad?

Nada ha hecho más daño por la causa de la igualdad, la libertad y la fraternidad que la distorsión que a las palabras del trilema republicano han dado todas las corrientes políticas partidarias del estatismo, muy especialmente el socialismo.

La libertad inicial defendida por la Ilustración que inspiró la Revolución Francesa es la libertad individual, la libertad de, no, como el socialismo más tarde quiso imponer, libertad para. Libertad entendida como no coerción, ausencia de sojuzgamiento por los demás. Se trata de una libertad que tiene como único límite la libertad de los demás de disponer a su antojo de su vida o legítimas posesiones, siempre que no interfiera con la vida o resto de propiedades de otra persona. Entiéndase interferir como interferencia no deseada por la parte pasiva, como agresión. La base de la convivencia libre y pacífica supone el respeto por el derecho ajeno, y la responsabilidad de cada uno sobre sus fueros. Libertad es laissez faire, laissez passer, dejar y subrayo este verbo, dejar, a la gente tranquila con sus asuntos que a nadie más incumbe que a ellos mismos. Toda intromisión en esta esfera privada, por cualesquiera que sean las razones, es una violación de la libertad ajena.

Por eso, la libertad sólo puede ser libertad de, y nunca libertad para hacer algo. La libertad para supone la intervención de un poder público, estatal, que dote de los medios que han de sostener, financiar, la libertad para hacer algo. Uno tiene la libertad de hacer algo dentro de la esfera de su actuación privada (vida, cuerpo, propiedades legítimas) o en la del intercambio libre con otras esferas de propiedad privada. Pero uno no tiene la libertad para hacer algo si no posee los medios para hacerlo. Si obtiene de modo legítimo los medios, puede, pero jamás debe obtenerlos por la fuerza o el uso de la violencia sobre otros poseedores. Además de inmoral, es un error que, a la larga, altera la convivencia pacífica y próspera de todos. Esta financiación pública del supuesto derecho de la libertad para hacer cosas, defendida por las corrientes pro-estatalistas, se suele lograr de modo que se acaba quebrantando la libertad de los individuos a disponer de sus propiedades legítimas sin interferencias ajenas. La consecuencia es que la libertad para es una falsa libertad, que se sostiene en el sojuzgamiento de todos los que pagan impuestos, es decir, al final de la libertad de todos nosotros.

Aparte de la igualdad ante la ley, loable en tanto y en cuanto todos somos igualmente propietarios de nuestro cuerpo y vida, y como tales, merecemos igual respeto mutuo, en estas esferas legítimas de soberanía particular, toda igualdad material supone siempre eliminar la diversidad e impedir la excelencia, la igualación por abajo, la estabulación de la sociedad.



Este es otro de los casos en los que el estatismo ha dado la vuelta al trilema republicano, retorciendo el significado original del lema igualdad en la neolengua con la que nos intentan contener y controlar.

Igualdad en la Ilustración significaba igualdad ante la ley, desaparición de los privilegios estamentales de las castas nobiliaria y clerical. No que todos debiéramos ser física o materialmente iguales. Esta pretensión imposible sólo puede intentarse mediante la reducción del que sobresale por cualquier motivo. Y esto sólo puede lograrse mediante políticas redistributivas y de control.

Para sostener la legitimidad de las políticas redistributivas se suele partir, de nuevo, de una visión interesadamente errónea que afirma que si alguien tiene de más es porque alguien tiene de menos. Un simple vistazo a la historia de la evolución de la humanidad desmiente este argumento. La especie humana no apareció en el mundo con la suma de riquezas  materiales que actualmente posee. No hay una cantidad limitada de riqueza en el mundo, sino que es fruto de la apropiación y transformación del entorno material por parte de los seres humanos. La progresiva división del trabajo y el intercambio permitió una mayor efectividad en la producción de riquezas materiales y una mayor expansión de la vida. Nunca antes la Tierra gozó de mayores riquezas y mayor población humana.

Por tanto el intercambio comercial no es un juego de suma cero. La pobreza es el estado natural del hombre que viene al mundo sólo con su cuerpo. Lo extraordinario es la riqueza, el crecimiento económico que ha hecho que la especie se propague como nunca antes en la historia. La justicia no reside por tanto en quitar al que más tiene para dar al que menos, sino en dar la libertad para que todo el mundo pueda prosperar sin que el Estado o cualquier otro agente robe al que emprende cualquier actividad productiva. Lo justo es el derecho a todos a prosperar, a elevarnos, no el tope artificial a la creación y acumulación de riqueza.

De nuevo, la imposición de la igualdad material sólo puede hacerse desde un poder estatal que acaba, mediante la violencia, con el primer aspecto del trilema, la libertad. La única igualdad compatible con la libertad es la jurídica, no la material.

Y el argumento definitivo contra la igualdad material es que la puesta en práctica de esta visión divide a la sociedad en dos clases, lo que crea la desigualdad mayor: los que viven de lo que producen con su trabajo, propiedades e intercambios voluntarios y los que viven de lo que producen otros, de la coacción violenta que sustrae los recursos materiales de los primeros. El sector público y la gente que vive de sus presupuestos, son los que crean una verdadera desigualdad material, pese a todos sus discursos igualitaristas. Como enunció Bastiat es una quimera pretender que todos vivamos parasitariamente de lo que producen los demás, con lo que, si no queremos una sociedad dividida en clases, lo justo es que nadie viva de lo que produzcan los demás, que cada uno sea responsable de uno mismo.

Pero muy distinto es que la igualdad se imponga por la fuerza mediante un sistema tributario. Es un error que frena la expansión de la vida y del crecimiento. No sólo frena la acumulación de riqueza, sino que la destruye. Es desvestir dos santos para vestir mal a sólo uno. Si leemos a Hayek y a Mises veremos la teoría de la imposibilidad del socialismo/estatalismo económico.

Se trata de un error científico, cargado de buenas intenciones en el mejor de los casos, pero que genera todo el caos económico en el que estamos sumidos. Un poder centralizado no puede manejar la información complejísima de un sistema dinámico de mercados. Si las decisiones económicas se centralizan en mayor o menor grado, desaparece la información que permite tomar decisiones económicas acertadas, los precios libres que la oferta y demanda marcan. Pasó con la Unión Soviética y está pasando ahora con el sistema de banca central de dinero fiduiciario. Nuestro particular socialismo financiero, mero mercantilismo monetarista, sólo privatiza beneficios y socializa pérdidas de estados, bancos y empresas.

Moral y económicamente el fin de las políticas redistributivas del Estado sería lo más ético y productivo. Las políticas redistributivas forzosas con las que se intentan promover la igualdad o la seguridad son un error que obtiene precisamente eso que, bienintencionadamente, quieren evitar. Desincentivan la capitalización, el ahorro que permite la inversión en nuevas actividades productivas que darían más trabajo y crearían más riqueza y seguridad para todos. Ni bancos, ni políticos hablando en nombre de los pobres que ellos mismos crean: nadie tiene derecho a desposeernos de nuestra riqueza.

Y aquí es donde se produce la última inversión del trilema republicano de la Ilustración. En algún momento se dejó de hablar de fraternidad para empezar a hablar de solidaridad. ¿Por qué? Vino a sustituir en la neolengua de la corrección política a conceptos de mayor raigambre cultural como eran la caridad, la piedad, la misericordia, la conmiseración, la compasión o la fraternidad. La clave está en que estos son sentimientos y los humanos somos libres de sentirlos o no. Y a los estatalistas no les gusta que la gente sea libre de sentir y de organizarse de modo espontáneo conforme a su libre sentimiento. Su sistema se basa en la compulsión, en la ingeniería social de los arrogantes que se creen con la potestad de diseñar cómo deben organizar su vida los demás.

La caridad etimológimente remite al cuidado por lo que se quiere porque se siente también como propio. Uno sólo cuida lo que siente como propio, lo ajeno, no. Uno tiene caridad cristiana con los miembros de la comunidad cristiana, no con los gentiles o los infieles. La compasión remite etimológicamente a la idea de padecer con, junto a alguien. Sólo quien ama está dispuesto a este sacrificio de padecer el dolor junto a quien lo sufre. Otro tanto se puede decir de la conmiseración, la disposición a pasar la miseria junto con alguien, con la voluntad de aliviársela. La piedad es la característica del pío, de la persona virtuosa movida por el amor o la rectitud moral. Son todos términos que proceden de la cultura clásica y judeo-cristiana de inveterada raigambre en nuestras culturas de origen europeo. Son términos que remiten a la emoción y este sentimiento que surge del individuo, de su emoción o de su compromiso moral con la divinidad según lo interprete su religión o comunidad de creyentes.

Frente a estos conceptos heredados por la moral cristiana, los ilustrados propusieron el término de fraternidad, un término que remitía a esta emoción que genuinamente crea los lazos o vínculos sociales entre los seres humanos, pero en términos de alcance universal y laico, ajeno a ninguna confesión religiosa particular. Todos somos metafóricamente hermanos porque todos procedemos o descendemos de los primeros seres humanos que poblaron la Tierra. La fraternidad implica un sentimiento, que surge de modo espontáneo en los seres humanos, de ayuda a la gente con la que compartes una convivencia. Etimológicamente remite al sentimiento entre hermanos, a la familia, y de modo extensivo a todas las formas de socialización que surgen de modo espontáneo, esto es, voluntario, libre, entre individuos. Nadie se consideraría de modo forzado "hermano" de nadie. La fraternidad implica un reconocimiento y aceptación mutua del vínculo que une a ambas personas. La solidaridad veremos que no.

Etimológicamente solidaridad procede de la misma raíz que sólido, lo que es duro o de una sola pieza. La solidaridad no es un sentimiento. Es una interpelación a ser uno, un sólido y único bloque con el colectivo. El insolidario es el apestado del grupo, el que no se une. De ahí su imperiosidad, su imposición. La solidaridad, la llamada justicia social, no son más que diferentes fórmulas que la neolengua estatalista nos ha querido imponer su paradigma, que pasa por la imposición y la redistribución estatal de los recursos que producen los individuos de una sociedad dada. Y claro, junto a esta imposición vuelven a surgir los agentes de la imposición y las dos clases sociales antes señaladas: productores y parásitos.

Se nos acusa a los liberales, libertarios y anarquistas individualistas partidarios del libre mercado de ser insolidarios, egoístas. Dígamoslo alto y claro para que no haya lugar a dudas: sí, lo somos. La solidaridad supone la compulsión colectivista contra el individuo, sus creencias, razón, valores y propiedades. Supone un acto de violencia institucional. Nuestro egoísmo, como definió Ayn Rand, es de carácter virtuoso, porque es el egoísmo que presupone la autonomía del individuo y su responsabilidad autoconsciente, que pide para sí el mismo trato que el que está dispuesto a dar a los demás. No es un egoísmo que pretende vivir a costa de los demás, sino hacerlo de modo independiente o en todo caso de modo voluntariamente interdependiente. 

Porque hay que desmentir aquí tambień otra falacia: que el liberalismo sea una ideología de misántropos o licántropos. Nada más lejos. Nada más social y redistributivo que un mercado verdaderamente libre de monopolios u oligopolios. El liberal es sociable por naturaleza porque la sociabilidad es la base del intercambio libre, pacífico y voluntario que anima los mercados libres y prósperos.

La gran excusa entonces de estatalismo colectivista es el miedo: si no existe el Estado para proveer seguridad (social, sanitaria, pública), nadie lo hará. Falso. Hay fórmulas para conseguir que de modo voluntario la gente se asocie a redes o comunidades de apoyo mutuo para asistir a aquellos que por cualquier razón quedan desamparados. Esto nos interesa a todos, porque ninguno estamos libres de caer enfermos o en desgracia. Hay formas de colectivizar de modo voluntario y privado los riesgos. Históricamente han existido fórmulas como fraternidades o cofradías. Ojo que la palabra cofre, procede de cofrade. El cofre era el pozo, la custodia, el baúl que guardaba el tesoro de la aportación comunal y voluntaria. Las cofradías de pescadores, por ejemplo, recogían estas riquezas que servían de mecanismos de rescate y asistencia a las familias que perdían a sus hombres en la mar. De ahí se evolucionó a la mutualidades y el sistema de seguros y pensiones privados que actualmente se encuentran por todo el mundo. Los anarcocapitalistas más radicales argumentan que se podría incluso organizar la defensa y la seguridad mediante agencias privadas.

Es hora de decir claro y alto que la solidaridad social impuesta por el Estado no es tal. Que ha colonizado el sentimiento humano de colaboración y apoyo mutuo junto con la libertad para que la sociedad se organice de modo libre para cubrir las eventualidades que la salud, la fortuna, desastres naturales o los agresores exteriores puedan infringirle. Es falso que la educación, la sanidad o los servicios sociales públicos sean gratuitos, los pagamos todos con nuestros impuestos, como la seguridad ineficiente que ejército y policía nos proporcionan. ¿Cómo funcionaría esa masa informe de riqueza que el Estado nos sustrae para sostener estos servicios públicos en los bolsillos de los particulares organizados de modo libre? Esa es la respuesta que los liberales y libertarios debemos ir dando a la sociedad.

De entrada, cuando oigamos el trilema republicano, al menos estaremos atentos para denunciar al impostor. Sabemos qué quiere decir y qué no quiere decir libertad, igualdad y fraternidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Cuando la verdadera obscenidad es la tiranía en #Cuba (Porno para Ricardo)

Me llega por un contacto en Facebook una noticia sobre un grupo de punk-rock cubano que me deja algo atónito y esperanzado. El grupo Porno para Ricardo, conocido por sus irreverentes letras anticastristas, protagonizó hace unos días una encendida protesta por la enésima prohibición que sus conciertos y grabaciones sufren en la isla bajo la dictadura de los hermanos Castro. Ante semejante censura en declaraciones a El Nuevo Herald de Miami, decidieron responder dando todos los conciertos prohibidos desde el balcón del inmueble que les sirve como estudio de grabación y ensayo al grupo, "La Paja Recold, territorio libre de comunismo y chivatones". Si no puedes ver el vídeo, casi mejor copiar directamente la crónica del citado periódico con las declaraciones de Gorki Águila, el cantante de Porno para Ricardo:

Cuando el grupo comienza a tocar en el balcón de un segundo piso la canción infantil Los músicos de Bremen, algunos niños de entre 7 y 12 años se reúnen a observar alegremente el espectáculo. Sin embargo, a los pocos minutos es cortada la electricidad del apartamento. Gorki deja el micrófono y comenta a voz en cuello: “¡Están saboteando el concierto de Porno para Ricardo! ¡Estamos tocando acá porque nos censuran constantemente! ¿Hasta cuándo?”

Tras tener un intercambio con una activista de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), una organización vecinal de control político, Gorki comienza a dar gritos de: “¡Libertad!”, luego baja al primer piso, sale a la calle e increpa a un vecino por haberle cortado la electricidad. En medio de la discusión aparece otro vecino. a a quien Gorki le riposta: “Aquí todo el mundo se queja de que esto es una mi..... y cuando hay que hablar, nadie habla nada!”

Un hombre de unos 70 años que viste una camiseta roja con los rostros de Fidel Castro y el Che Guevara comienza a gritar consignas a favor del gobierno y a decirle a Gorki que la calle es de Fidel y de los revolucionarios. Luego, cuando otro hombre desafía a Gorki a pelear en la calle, los músicos se llevan al líder del grupo para el apartamento. Minutos después aparece un auto patrullero de la policía y un agente intenta ingresar al apartamento. Toca varias veces la puerta. Los músicos se niegan a abrir y los agentes policiales se retiran. No hubo arrestos.“Quisimos responder a esas agresiones con música pero lamentablemente tres ancianos del barrio, que son de los pocos comunistas que quedan en esta circunscripción, empezaron a gritar consignas”, dijo el guitarrista Ciro Díaz refiriéndose al impacto del “balconazo” en el municipio Playa. “Esto es una denuncia de la represión y las cancelaciones de la Seguridad del Estado”.

Que haya gente dispuesta a plantar cara y denunciar la represión desde dentro de la propia isla y con una actitud alejada del conservadurismo me parece fundamental para que se dé un verdadero cambio político en Cuba.

Ha sido mi grato descubrimiento libertario de hoy. El nombre claramente es una referencia irónica a la banda californiana de los noventa, Porno for Pyros. Aunque si creemos lo que cuentan en la entrada de wikipedia es una reinvindicación de la libertad individual en el país más colectivista de América Latina. El placer reinvindicado por un individuo concreto. Aunque si creemos a Gorki, es una dedicatoria a un amigo suyo loco por la pornografía y la aventura, la libertad. Así lo explica en esta entrevista pública dada -paradójicamente- en el King Juan Carlos I Center de la New York University.




  



Valientes, dicen las cosas a las claras. Y esto tiene consecuencias en una dictadura repugnante como la de los Castro. Leemos en el artículo que le dedica la wikipedia:

El líder de la banda, Gorki Águila, fue detenido en 2003 hasta 2005 después de haber recibido drogas ofrecidas por una policía y desde allí se volvió opositor a lo que el considera "regimen represor" y soltado luego de una campaña internacional, y posteriormente vuelto a detener el 25 de agosto de 2008 por peligrosidad social pre-delictiva.4 Días después fue puesto en libertad tras el pago de una multa de 25 dólares, en medio de una campaña internacional por su liberación con gran resonancia mediática. Gorki Águila es representado en la película Habana Blues, sobre la nueva música independiente y underground de Cuba.

Aunque no se declaren partidarios de ninguna ideología, su afán es una sana reivindicación de la libertad individual. No hay que ser muy listo para darse cuenta que el medio, el rock, el punk, es ya el mensaje libertario, anti-autoritario y anarcoide que la irreverencia siempre lleva implícita, como bien se explica en su vídeo "Cómo joder a un comunista".

"Soy un diversionista, soy un analquista (sic) un tipo buscando diversión, su fiesta anticastrista" Dice la letra, que no es más que una sana expresión de rebeldía juvenil contra el sistema, creando el desorden y humor gamberro, la mejor arma contra el totalitarismo, el poder ostentado por putrefactos que se toman siempre a sí mismos demasiado en serio.



Explorando sus canciones en Youtube, encontramos algunas perlas maravillosas llenas de referencias a las fuentes de mejor punk y rock en las que beben y que mezclan de modo ecléctico. Son dos décadas de rock duro condensada en una sola banda, se entiende que reúnen ellos solos todas las bandas que el comunismo no permitió. Leyendo el Pravda es un himno libertario y antitotalitario del mejor rock-reggae. Su denuncia a las formas anquilosadas de la cultura oficial -la trova cubana o la música soviética, como los músicos de Bremen- se muestra en su mofa de los uniformes escolares de los pioneros de la revolución y sus desfiles. Son un esfuerzo de deconstrucción de la educación represiva del periodo de influencia soviética, al que responden con una visión autoirónica de los referentes alternativos del el rock en inglés, (por ejemplo el cover de inglés delirante Don't Cry de los Gun's & Roses, una denuncia implícita del aislamiento cultural del país). Aunque mi favorita es El comandante una crítica directa al tirano. Muy pegadizo su estribillo "No coma tanta pinga comandante". También son interesantes la denuncia directa al sistema comunista o la Internacional o a la policía cultural. Lo que les ha pasado a estos chicos es que aunque no les guste la política, inevitablemente ellos le gustan a ella. La falta de libertad por la fuerza obliga a tomar posición: su mensaje es libertario, individualista, donde la frontera a defender es la propia piel, libertad para consumir, de pensamiento, de expresión.

Por eso se entiende que tengan un programa político meditado para cuando llegue la libertad a ritmo de ska: despingar al delegado.

LARGA VIDA A PORNO PARA RICARDO. VIVA LA LIBERTAD. AQUÍ, UN ADMIRADOR.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Cataluña, violencia callejera

Todo se puede defender, todo se puede hablar.

El independentismo es legítimo si se defiende de modo pacífico. La violencia, NO.

El programa "Objetivo" de la televisión pública madrileña, ha emitido un documental , "Cataluña, violencia callejera" en el que se informa sobre la violencia en Cataluña, protagonizada fundamentalmente por grupos nacionalistas y antisistema, en el que destacan los testimonios del presidente de Ciudadanos Albert Rivera.

El programa "Objetivo" de la televisió pública madrilenya, ha emès un documental, "Cataluña, violencia callejera" en el qual s'informa sobre la violència a Catalunya, protagonitzada fonamentalment per grups nacionalistes i antisistema, en què destaquen els testimonis del president de ciutadans Albert Rivera.


sábado, 17 de diciembre de 2011

Qué difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad (Barricada)

¡Y tanto que son difíciles de contar los pasos dados por la libertad! El vídeo de Barricada tiene una lectura clara, está dedicado a unas víctimas muy concretas del franquismo, tal y como de modo explícito exponen al comienzo del vídeo:

"A los muertos y asesinados en el penal franquista de San Cristóbal (Navarra) se les enterraba con una botella entre las piernas. Dentro, un papel recogía su nombre y su condena. Ese pedazo de tierra es conocido como el 'Cementerio de las Botellas'"

A Barricada no se les puede exigir más de lo que son y pretenden ser, una banda de rock. No son historiadores, no son economistas, sólo saben de rock, borracheras y drogas. Como bien explica la entrada de wikipedia sobre ellos, han llegado los últimos y sin tener ni idea de historia al movimiento de la memoria histórica:

A finales de 2009 sacaron su álbum La tierra está sorda, basado en la Guerra Civil Española. Villarreal, conmocionado tras la lectura de La voz dormida de Dulce Chacón y movido por su ignorancia sobre la guerra, comenzó a investigar, leyendo multitud de libros, viendo documentales y, sobre todo, entrevistándose con supervivientes del bando perdedor y familiares de las víctimas. El resultado fue un álbum compuesto por un CD con 18 canciones y un libro dónde se explica la historia real que hay detrás de cada una de ellas, y en el que colaboran historiadores como Julián Casanova y Daniel Sancet Cueto (escritor, historiador y cantante de Insolenzia), entre otros.


Es decir, que vienen, como en su famosa canción a ver todo en blanco y negro, saltándose toda la gama de grises de lo que ocurrió en nuestra guerra civil y los atropellos cometidos por todos los bandos o partidos políticos o grupos revolucionarios. En los comentarios al video, vuelve a salir la cantinela de Paracuellos y Carrillo, como si estuviéramos condenados en este país a este aburrido diálogo de sordomudos de modo eterno.

Yo me quedo con la letra de la canción. Habla de lo que importa, de la libertad. De la única existente y verdadera, la individual. Y ésta fue pisoteada por todos en esa sucia guerra. Para mí habla de todas las víctimas. En este país nadie ha querido ni ha sabido pedir perdón, sólo sabemos vivir de modo cainita en el rencor. Y desde mi punto de vista hay que superar estos antagonismos y reconocer la culpa de todos los que ejercieron la violencia desde 1931 a hoy. La represión franquista fue siempre peor que cualquier otra porque además de ir a degüello durante la guerra, la ganaron e impusieron por la fuerza su visión del mundo a todos durante 40 años. Pero esto no habría ocurrido si la República no hubiera creado la inseguridad jurídica que lanzó a la reacción de modo tan salvaje. Los republicanos quisieron correr cuando no sabían andar y nunca dieron legitimidad a la derecha cuando ganó las elecciones. Nadie toleró a nadie.

Violencia fueron los paseos hechos por falangistas, requetés y los fusilamientos, torturas y encarcelamiento sin juicio hechos por el Ejército Nacional en masa. Pero esto en nada disminuye la violencia revolucionaria de milicianos y descontrolados (CNT, FAI, POUM, UGT, JSU...) y de los partidos de gobierno republicano (republicanos de izquierda, ERC, PCE, PSOE, PNV) contra los elementos que quisieron someter en el territorio controlado por ellos durante la guerra y contra los prisioneros nacionales.

La guerra civil no es un enfrentamiento en blanco y negro, es un horror en el que todas las libertades fueron pisoteadas por todos, contra el bando contrario y contra los de cada propio bando.

La guerra es el estado natural del poder, es la lucha cruda por el poder. Y esta violencia ilegítima del colectivo contra el individuo fue ejercida de modo inmoral por todos. Incluidos los que se hacían llamar anarquistas.

Ya que nadie quiere asumir las culpas de otros, porque los culpables son de otra generación, al menos, deberíamos avanzar en asumir como nuestras todas las víctimas: las de Paracuellos y las de San Cristobal. Españoles eran unos y otros, ciudadanos que no merecían morir, unos y otros.

Uno quisiera creer que no murieron en balde, que aprendimos algo de esto: que uno no puede iniciar la violencia contra otra persona por el mero hecho de pensar políticamente diferente o porque sea propietario de tierras, medios de producción o sólo de sus meras manos de labrador, mecánico o maestro, sindicalista o sacerdote.


Ni izquierdas ni derechas, sólo me interesa defender la libertad individual frente a todos los abusos colectivos y el poder.





La tarde huele a ganas de llover y el corazón late demasiado deprisa
¿porqué te tocó enamorarte de él que siempre fue un perdedor sin camisa?
Aquella noche le atravesaron al compañero de tu hermana con un balazo
Y al abrigo de las sombras con un médico acabado en la guarida él estaba a su lado
Ideales de locura en su cara enredados por completo en una tela de araña
Tus ojos azules de mirada tan limpia le hicieron olvidar el miedo de huir
Que difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad
Que difícil es mirar los días robados ahogados en sangre
Sin ventanas y sin puertas el pasado se condena
Que difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad

Días de angustia y de soledad después de la noticia de la última emboscada
La larga espera, los días de cárcel, la visita anual antes de Navidad
Y hoy por fin con los nervios en un puño le verás salir después de veinte años
¿A cuántos robaron la juventud y a cuántos más se los liquidaron?
Acabó la guerra pero no acabó el miedo
y por fin empezaron los abrazos más tiernos
Tus ojos azules de mirada tan limpia le hicieron olvidar el tiempo de sufrir
Que difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad
Que difícil es mirar los días robados ahogados en sangre
Sin ventanas y sin puertas el pasado se condena
Que difícil es contar los pasos que se dieron por la libertad
(Que difícil es contar, que difícil es mirar) Por la libertad
(Que difícil es contar, que difícil es mirar) Por la libertad

miércoles, 14 de diciembre de 2011

"Madrid, línea circular", poesía de madrileñismo universal.

      Recibo ayer una llamada inesperada de un buen amigo a quien hacía en Perú. Martín Rodríguez-Gaona me llama para comunicarme una buena noticia. Por haber sido cómplice en las gestiones del envío a concurso soy la primera persona a la que llama para informar. Ha regresado a España porque le han concedido su primer premio de poesía en España, el XXIX Premio de Poesía "Cáceres Patrimonio de la Humanidad", dotado con 6.000€ y edición en la prestigiosa editorial de poesía DVD para su inédito Madrid, línea circular. Se le nota en la voz la alegría y la emoción contenida.

Puedo decir que el premio es sobradamente merecido, pues se trata de un poemario que me consta está muy trabajado. Como debe ser la literatura de verdad, es un libro intenso. Se nota la enorme labor que lleva detrás. Condensa una década de observaciones, reflexiones y emociones en cada verso vivido por el hispano-peruano que estuvo afincado diez años en Madrid. Alguien que, me consta, literalmente ha dado la vida por la poesía, por su compromiso con la creación. Luis Alberto de Cuenca, miembro del jurado que ha concedido el premio, en declaraciones a la prensa hoy ha dicho que «rompe moldes [...] Es un libro que tiene un mundo personal muy consolidado, muy auténtico y muy concreto».

Lo personal, personalísimo e individual, podríamos decir, no cae nunca en mero autobiografismo, porque es un libro que trasciende lo anecdótico, dotando a la anécdota de arañazo en el vientre de la burbuja en la que Madrid, como epítome de toda España, Europa y el Mundo globalizado ha vivido esta última década. Un poemario para la crisis pero gestado en sus entrañas de esta primera década de crecimiento impostado. Hay perplejidad, hay denuncia, esperanza en la redención de un nuevo humanismo individual y libertario que es necesario que surja de vida falsa en que hemos vivido, que estamos viviendo. Sueño y pesadilla son las dos caras de una misma moneda, pero busca en el perdón y la generosidad una posibilidad para ser en este mundo de valores transmutados.

Formalmente, en efecto rompe moldes y se nota el pedigrí cruzado de este poeta transplantado desde tierras lejanas -la vanguardia peruana y la poesía beat americana- a la meseta urbana de Castilla. Martín es la confirmación de que, gracias a su esfuerzo y pese a nuestro cazurro establishment instalado en la capillita y la subvención, también en poesía hemos terminado asimilando la posibilidad de formas y fondos ajenos a nuestra ajamonada poesía.

No adelanto mucho del libro que he tenido la suerte de conocer en mecanoscrito, pero puedo decir que no tiene poema malo y alguno de ellos es de antología. Desde el fulgurante poema inicial suelto "Sombras alguna vez queridas vagan ebrias en silencio" hasta los últimos escritos en prosa en donde se contrasta de modo genial las biografías de los vanguardistas extremos y opuestos Giménez Caballero y Sánchez Saornil con la banalidad de los personajes del corazón (Pipi Estrada-La Piedra) podemos observar destellos geniales en sus poemas. Todo el libro se estructura en siete partes, que podrían considerarse niveles de profundización en la intrahistoria de la cultura y la sociedad española, madrileña de esta década primera de nuestro cosmopolitismo paleto.

Con permiso de Martín, y para terminar este breve,  os adelanto un poema, uno de los que más me han gustado porque lo considero explícitamente libertario en sus raíces de llamada a una vuelta al humanismo, a la defensa del individuo aplastado por el poder:



GRACIAS AL LEGADO DE SAN AGUSTÍN
Y AL DEL DOCTOR MÁXIMO, SANTO TOMÁS DE AQUINO

                                               La Ilustración nos rebaja a la categoría
                                               de individuo: Ora pro nobis, Pater Magnus.

A quienes comparan a la Iglesia Católica
con las sectas protestantes fundamentalistas,
               los reconozco
como personas, con dignidad
debida a la encarnación de Cristo.

La libertad concedida por el Estado
no es más que un simple taparrabos para el terror.
Te sugiero que seas coherente con tus ideas.
Es tu deber luchar por un mundo mejor: acábanos,
                tritúranos,
ataca el Poder Invisible y verás que ni Nerón,
ni Domiciano, ni Atila, ni el Gran Turco, ni Voltaire,
ni los Jacobinos, ni Stalin, ni Hitler, ni Plutarco
                Elías Calles o Manuel Azaña
pudieron contra nosotros. Quizá tú tengas mejor suerte.

Ante todo, coherencia y coherencia, a los liberales,
los rojos, los gays, los inmigrantes, las feministas, etc.
Háganme el favor: a este paso nos veremos dialogando
                 en las catacumbas.

martes, 13 de diciembre de 2011

Camino de servidumbre bajo una #Eurodictadura

Leo con estupefacción el nuevo artículo de Manuel Llamas en Libertad Digital. En resumen lo que nos dice es que no habrá más quitas a la deuda soberana como ocurrió con Grecia, lo que supone la quiebra del plan, sensato, de los alemanes de aplicar quiebras ordenadas a las entidades bancarias y países en bancarrota.



Si no fuera por la labor de periodistas independientes como Llamas o el europarlamentario Nigel Farage, los ciudadanos no nos enteraríamos de cuestiones escandalosas como que en un tratado aprobado el pasado mes de julio, todos los países europeos siguen perdiendo su soberanía nacional a favor de poderes centralizados que no responden a ningún control democrático o judicial. Este nuevo monarca tiránico se llama Fondo de Rescate Europeo Permanente (ESM por sus siglas en inglés). Es un organismo que puede reclamar en cualquier momento la transferencia de 700 millones de euros -u otra cantidad mayor si lo decide- a los países miembros en un plazo de 7 días y sin ningún tipo de responsabilidad judicial o jurídica, con plena inmunidad. La finalidad es poder rescatar bancos o países con cargo al erario público de los países del euro a costa del sacrificio fiscal de los ciudadanos. Para cubrirse las espaldas ante posibles demandas y reclamos de esencial justicia contra este robo, este organismo se dotará de inmunidad jurídica.  Como resume Llamas:

"el citado documento supone una profunda reforma encubierta de la zona euro y de la UE, ya que su funcionamiento podrá influir de forma sustancial en los presupuestos nacionales de los países miembros, con la consiguiente cesión implícita de soberanía. Y ello, a través de un particular cuerpo de burócratas no electo que, como gestores del ESM, gozarán de inmunidad judicial, sin necesidad de rendir cuentas ni ante los tribunales ni ante los electores"


Esto es un verdadero escándalo. ¿Qué temen estos burócratas pagados por la banca? ¿Una revuelta a la Islandesa? ¿Perder el dinero de sus malas inversiones? Uno no puede evitar en pensar en el paso de la república al imperio romano, mediante la introducción de dictaduras para responder a crisis coyunturales y mediante el cesarismo llegar al imperialismo, un centralismo que acabaría dando al traste con el propio estado romano.

El alma liberal de la Unión Europea está cada vez más debilitada en favor de este socialismo financiero que sólo socializa las pérdidas entre los contribuyentes. Ya se sabe que el mejor tipo de mercantilismo -para los mercantilistas, se entiende- es el que no tiene ningún tipo de responsabilidad política o jurídica, la fascista. Si esto es el nuevo europeísmo, que no cuenten conmigo:





jueves, 8 de diciembre de 2011

¿Tienen los Walking Dead mente?

Me preguntan en casa si los zombies tienen mente mientras vemos la serie The Walking Dead en laSexta. En el momento, atrapado por la intriga de la ficción no pude contestar, pero ahora me animo a dejar esta reflexión en el blog. No, son figuras de la ficción. No existen de modo literal, los zombies o muertos vivientes. Lo vivo está vivo, lo muerto está muerto. Muerto viviente es un oxímoron, una contradicción racional y lógica en sí.

Los únicos muertos vivientes que existen son los residen en nuestra propia mente y son creados por nuestra memoria, que nos hace sentir como si estuvieran vivas, situaciones o personas o lugares o emociones o sensaciones que hace tiempo que murieron o pasaron. El zombie no es más que una metáfora que expresa nuestro apego, sufrimiento y dolor por el recuedo de las cosas muertas, por aquellas cosas o personas o situaciones que ya pasaron en nuestra vida pero a las que nos aferramos causando y causándonos dolor. En otras ocasiones se les llama fantasmas del pasado. Son proyecciones de nuestra mente no seres con mente.

Cuando lo fantástico aparece en la ficción está remitiendo a una expresión de la locura, de la neurosis en la que todos vivimos. Es una expresión de neurosis colectiva por la muerte de un época dorada que ya ha pasado. La aparición de fantasmas o seres sobrenaturales o de terror siempre ocurre en las épocas de crisis, de pérdida. Nosferatu, El Gabinete del doctor Caligari, y otros clásicos del terror aparecen en la Alemania de la República de Weimar, un momento de crisis total y anticipan el horror del nazismo. Del mismo modo, Godzilla en Japón es una sublimación de la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki o la ciencia ficción americana de los años 50 (el monstruo del pantano, las invasiones alienígenas) son una proyección del miedo a ser infiltrados y conquistados por los comunistas. La matanza de Texas, Viernes 13, El exorcista, no se entiende sin la crisis del petróleo y la reconversión industrial de de finales de los setenta y principios de los ochenta.

Y así todo. Los Walking Dead no son más que la proyección del miedo a que nuestro cómodo Estado del Bienestar se venga abajo. Los muertos vivientes en los hospitales no son más que una proyección de la crisis sanitaria que vamos a vivir en una sociedad envejecida sin dinero para pagar una sanidad pública o pensiones para sus mayores.

miércoles, 29 de junio de 2011

Siento que muero ::: JOE CREPÚSCULO por Cerveró & Ibáñez



A veces crees que es así y que te sale natural
Que las costumbres que haces que todo parezca tan normal
Pones los broches en tu piel desde los ojos hasta los pies
Y si me digo la verdad estoy pensando por pensar

Deja que la música se abra en tu interior

Siento que muero, siento que muero un poco más
Cuando las cosas en que creía se me van
Y no tengo tiempo, no tengo tiempo que esperar
Si estás pensando en volver y echarte atrás

No tengo nada que perder y nunca he estado por ganar
Y me levanto a las diez desde que dejé de trabajar
Ahora canto esta canción pero en verdad no soy yo
Te hablo desde el corazón para poder hacerte vibrar

Deja que la música se filtre en tu interior

Siento que muero, siento que muero un poco más
Cuando las cosas en que creía se me van
Y no tengo tiempo, no tengo tiempo que esperar
Si estás pensando en volver y echarte atrás

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