Mostrando las entradas con la etiqueta no-violencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta no-violencia. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de marzo de 2014

"Se puede prevenir la violencia desde el nacimiento" Viana Maza

Viana Maza, psicóloga y doula,
portada de Siglo XXI, Guatemala, 16/03/2014.
Foto: Marysol Reyes/SXXI


Viana en su consulta
Ayer domingo fue portada del periódico y el magacín semanal de Siglo XXI en Guatemala, nuestra doula, Viana Maza, a quién felicitamos de corazón por este reconocimiento. Puede leerse pinchando en este enlace.

Además de psicóloga de gran inteligencia emocional -inter e intrapersonal-, Viana es doula. Dada nuestra nueva situación en Guatemala, pareja a punto de ser padres en un país alejado de la familia, sentimos la necesidad de buscar la ayuda de alguien con experiencia en la asistencia personal a la parturienta y su pareja -que no al parto, trabajo propio de las parturientas con asistencia, si la hay, de comadronas o médicos-.

Con ella hemos seguido un programa de preparación al parto -más psicológica y técnica, que física-, que en nuestro caso, al esperar "cuaches" (mellizos o gemelos), ha sido doblemente necesaria.

Esperamos que además de acompañarnos durante la gestación, nos acompañe durante el parto y el puerperio de nuestros nenes, Vera y Darío, que vendrán en unas pocas semanas.

¿Por qué es necesaria una doula? En el recuadro del artículo se explica muy bien:

  • El apoyo de la doulaUna doula puede proporcionar las siguientes diferencias: 50% reducción en cesáreas, 25% parto más corto 60%, menos peticiones de epidural, 40% menos uso de oxitocina sintética, 30% menos uso de analgésicos, 40% menos uso de fórceps. Mejora el vínculo padres-bebé. Menos problemas con la lactancia. Menor incidencia de depresión posparto.
  • InfórmesePara conocer más sobre el servicio y formación de doulas escriba a: intuicionmaterna@gmail.com
Como en otras áreas de la acción humana, la visión constructivista de los ingenieros sociales generan unas intervenciones que como mínimo suponen una violencia contra el orden espontáneo de la naturaleza y la sociedad, cuando no violencias contra la voluntad individual, que genera numerosos problemas posteriores de salud física, psicológica y social. No nos gusta el intervencionismo -a diferenciar de las intervenciones justas y necesarias-. Tampoco en el campo de la salud o la medicina. El parto no es a priori una enfermedad que requiera intervención médica especializada. Es un hecho fisiológico natural que, en condiciones normales de salud de la madre y propicias de intimidad, se produce sin ayuda de ningún médico. Toda la historia de la humanidad contempla esta afirmación.

Quien quiera saber más sobre este servicio y otros relacionados con el parto respetado, la lactancia materna o la formación de doulas, puede escribirle a su correo o encontrarla en las redes sociales, en su fanpage de Facebook, Intuición Materna.



El artículo de Roxana Orantes Córdova
con la entrevista a Viana Maza
sobre el trabajo de una doula en Guatemala

jueves, 29 de agosto de 2013

@MarkSkousen1 : "El triunfo de la persuasión sobre la fuerza es un signo de una sociedad civilizada"

"El triunfo de la persuasión sobre la fuerza es un signo de una sociedad civilizada"

domingo, 18 de diciembre de 2011

Cataluña, violencia callejera

Todo se puede defender, todo se puede hablar.

El independentismo es legítimo si se defiende de modo pacífico. La violencia, NO.

El programa "Objetivo" de la televisión pública madrileña, ha emitido un documental , "Cataluña, violencia callejera" en el que se informa sobre la violencia en Cataluña, protagonizada fundamentalmente por grupos nacionalistas y antisistema, en el que destacan los testimonios del presidente de Ciudadanos Albert Rivera.

El programa "Objetivo" de la televisió pública madrilenya, ha emès un documental, "Cataluña, violencia callejera" en el qual s'informa sobre la violència a Catalunya, protagonitzada fonamentalment per grups nacionalistes i antisistema, en què destaquen els testimonis del president de ciutadans Albert Rivera.


miércoles, 27 de abril de 2011

Cuando Chaplin se encontró con Gandhi

    Aunque Milton Friedman en su serie televisiva Free To Choose (1980) culpara, no sin razón, a Mahatma Gandhi o a sus seguidores del atraso de la industria textil india -en comparación con la avanzada japonesa de finales de los setenta-, yo, junto con los radicales italianos del Transnational Radical Party, lo considero una de las figuras libertarias fundamentales del siglo XX.

Gandhi seguramente se equivocó al querer cambiar el industrialismo del imperialismo británico por el uso ritual de la rueca manual. No vio la posibilidad o conveniencia del desarrollo de una industria local tan fuerte como la actual, que hace tiempo superó a los británicos en productividad. Quizás el padre de la nación india no tuviera mucha idea sobre qué era una economía productiva en términos capitalistas, quizás porque tampoco lo creía importante para su ideal, bastante tradicionalista, pese a todo, de una India libre.

No obstante, sí creo que hizo una gran aportación a la teoría y la práctica política libertaria heredada de la tradición espiritual de la India: la acción no violenta, la Ahiṃsā. Las luchas civiles de los sesenta y sententa y la formulación del principio de no-agresión por libertarios como Murray N. Rothbard o activistas políticos como Martin Luther King o Nelson Mandela, no habría sido posible sin el antecedente histórico de Mahatma Gandhi. Creo que todos tenemos presente que esto no es pacifismo pasivo, sino un activismo mediante acciones no violentas, como los famosos "ayunos" o huelgas de hambre que le dieron fama.

El insomnio de la noche del sábado pasado me hizo toparme con la reposición de la película Gandhi (dir. Richard Attenborough, 1982). Es un biopic muy bien interpretado por el actor que soporta toda la carga dramática, Ben Kingsley, quien meritoriamente ganó el Oscar por su interpretación en el film ese año. Es una película que recomiendo a todo aquel que no la haya visto, porque se centra en precisamente en el ilustrar como la acción política más radical podía llevarse a cabo sin violencia. Aunque la estrategia sirivió para lograr la independencia, no fue suficiente, a la larga para mantener la paz social y el país unido. Otro de los temas de la película es cómo gestionar la complejidad de una sociedad multiconfensional. Gandhi se siente frustrado al final de su vida porque no entiende por qué sus compatriotas se agreden entre sí y provocan la división del terreno descolonizado en dos países independientes: Pakistán, de mayoría musulmana, y el resto, mayoritariamente hindú, en la India. Gandhi no entendió que una sociedad tan colectivista como la India en su independencia, y en buena medida todavía hoy, carecía de una cultura jurídica de respeto a los derechos humanos individuales, base de cualquier convivencia pacífica y próspera.


Además de la excelente interpretación de Kingsley y el tema de la no-violencia, el otro dato que me llamó poderosamente la atención fue el hecho de que Gandhi se hubiera entrevistado con Charles Chaplin en varias ocasiones a lo largo de su vida y que ambos se consideraran muy buenos amigos. Del encuentro de 1931 quedan  numerosos recuerdos, alguna película de la British Paté, y algunas fotos como las que recojo en esta entrada.

Esta extraña fotografía conmemora el encuentro celebrado en el barrio de Newham en el West London, como si quisiera anticipar el futuro de uno de los barrios más interraciales del Reino Unido actual. La ocasión tuvo lugar con motivo de la Conferencia-Mesa Redonda para discutir la independencia de la India en 1931. Gandhi, en ejercicio de su humildad, rechazó residir en un hotel y durante esas doce semanas prefirió permanecer entre las clases trabajadoras del West End londinense.
    Gandhi dejó en una entrevista su recuerdo de aquellos días:

GANDHI: "Do you want to know what will be my most treasured memory of East London long after I’ve left? My walks along the canal in the early morning – and the conversations I’ve had with night watchmen, factory girls, men and women of the barges, children like yourselves, – O they will stay in the memory, they will stay I’m sure - I’ve seen the best of people during my stay here, and I’m convinced at heart there is neither East nor West, only you, I, everyone, together, one family – and love all around, even in the unlikeliest places, if you will only look for it. The East End remains a life long friend for me – I will feel we are good friends and always will be."

El Kingsley Hall Community Centre estaba regentado por un pacifista cristiano, Muriel Lester, quien describió la visita en un libro, Entertaining Gandhi (1932). En este texto se describe una serie de visitas, siendo una de ellas la que juntó al cómico con su admirado activista indio. Se describe así en el libro:

"One of my clearest mental pictures is of Mr Gandhi sitting with a telegram in his hand looking distinctly puzzled. Grouped round him were secretaries awaiting his answer. As I came in, the silence was being broken by a disapproving voice saying 'But he's only a buffoon, there is no point in going to meet him.' The telegram was being handed over for the necessary refusal when I saw the name.
"'But don't you know that name, Bapu?' I inquired, immensely intrigued. 'No' he answered, taking back the flimsy form and looking at me for the enlightenment that his secretaries could not give.

"Charlie Chaplin! He's the world's hero. You simply must meet him. His art is rooted in the life of working people, he understands the poor as well as you do, he honours them always in his pictures."



La siguiente semana, el 22 de septiembre de 1931, en la casa de un médico indio, el Dr. Chuni Lal Katial, en Canning Town. Los lugareños tuvieron disfrutar con la vista de estos dos personajes. Cientos de personas se agolparon alrededor de la casa en Beckton Road para poder echar un vistazo a los dos pequeños genios, como se puede ver en la British Pathé que se conserva o escuchar en algunos testimonios recogidos por la BBC.


¿De qué hablaron estos dos genios? ¡De la industrialización de la India! Tras sortear a la muchedumbre, se saludaron y fueron dejados solos para charlar en una habitación. Tras acomodarse, Chaplin le preguntó a Gandhi: "¿Por qué no está a favor de las máquinas?". Durante veinte minutos hablaron sobre maquinaria e industrialización y después Chaplin acompañó a Gandhi en sus rezos, sentándose en el suelo con él.
    En unas declaraciones posteriores Chaplin explicó: "Le dije que pensaba que el punto de vista indio era diametralmente opuesto al occidental y que no sería muy fácil para la gente como yo mismo reconciliar ambos puntos de vista. Admito que el Sr. Gandhi y yo no vemos las cosas igual. No fui capaz de seguirle en todo lo que me contó, pero yo estaba ansioso por transmitirle que las máquinas son parte del patrimonio de la humanidad y que no podemos separarnos completamente de su utilidad. Pienso -añadió Chaplin- que aprecio el punto de vista oriental, y creo que el Sr. Gandhi entendió el punto de vista occidental un poco mejor antes de que hubiera terminado."


Hace unos días nos preguntábamos a raíz de un fragmento de Un rey en Nueva York de dónde procedía esta  vena genuinamente libertaria de Chaplin. El personaje de Charlot, en su comportamiento caótico e irreverencia cómica hacia el poder, las máquinas deshumanizadas y las muchedumbres politizadas de Tiempos modernos siempre demostró de modo explícito una defensa cerrada de la libertad individual y de la paz. Creo que podemos rastrear hasta este encuentro, la defensa de la no-violencia del inglés. Una defensa que se hizo explícita en cuanto Charlot tuvo que abandonar el gag mudo y hacerse entender de modo explícito. Inolvidable el monólogo del El gran dictador, con el que cierro por hoy esta entrada:

Disqus for Si por casualidad, un día

Últimas entradas

Entradas populares

Etiquetas