jueves, 24 de marzo de 2011

¿Quién ha engañado a las mujeres?

La pregunta es quién. ¿Quién os ha engañado? El artículo que suscita esta reflexión no responde y no expone quién es el culpable. Si se descarta la explicación de un autoengaño más que probable, se sobreentiende en el texto que ha sido la sociedad, que es machista o los hombres, o el sistema capitalista... Pero todas esas teorías sólo alimentan el resentimiento de las mujeres contra todos. Hace poco vi un video de mi amigo el anarcap Stefan Molyneux que daba respuesta a este tipo de argumentaciones sobre la infelicidad de las mujeres modernas:



Esta es la visión de un libertario anarcocapitalista. Está en inglés, pero esencialmente lo que viene a decir es que el culpable del engaño es el Estado, que vio que doblando el número de asalariados, al incorporar a las mujeres al trabajo, podía doblar sus ingresos en impuestos sobre la renta del salario. Además del abandono del patrón oro, de la estabilidad del precio del dinero, que hace que cada vez necesitemos más dinero para comprar las mismas cosas (inflación), este parece ser el origen de la infelicidad de las mujeres. Antes, el sueldo de un cabeza de familia daba de sobra para mantener mujer y familia numerosa. Hoy no da. Ellos no pueden hacer mucho más de lo que ya hacen, que es trabajar y hacer lo que se puede en casa; ellas, se ven obligadas a trabajar fuera de casa y tampoco nadie las ha reemplazado en su lugar tradicional. Nadie puede reemplazar del todo a un progenitor en el hogar aunque se gane mucho dinero y se pueda contratar ayuda. La consecuencia es clara: cada vez más parejas sin hijos o adultos viviendo solos, natalidad bajo mínimos, familias desestructuradas, divorcios, hijos abandonados, fracaso escolar. ¿Solución? No es fácil apuntar una sin ser injustos con hombres y mujeres. Pero a bote pronto, se me ocurre dejar de ser asalariado, trabajar desde casa en tu propio negocio, ser homeschoolers (desescolarizar a los niños), pedir y luchar por una bajada de impuestos radical que permita a las familias tener la liquidez necesaria para formar libremente el proyecto famliar deseado por sus miembros, sin imposiciones ideológicas o religiosas de nadie. El culpable no son los hombres, ni el machismo, ni la sociedad, ni el capitalismo: ES EL ESTADO, que nos "ordeña" a asalariados, a autónomos y a negocios familiares como a vacas todos los meses. Pero esto no os lo dirán las feministas ayunas de toda ciencia económica. Ellas sólo os meterán basura en la cabeza para que andéis a la gresca con vuestras parejas y jefes, pidáis un Estado del Bienestar aún más mastodóntico, caro e ineficiente y os volváis personas eternamente insatisfechas dentro de su particular matrix ideológico, alimentado de la ansiedad que él mismo genera. Quizás esté totalmente equivocado, pero creo que la visión de artículos como el que cito al comienzo del post es la que os mantiene en el sufrimiento de vivir en una permanente contradicción de voluntades incompatibles entre sí. Dicho esto desde el cariño y desde el deseo de que obtengáis aquello que (n)os haga realmente libres y felices. Todos los comentarios educados son bienvenidos.

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